Lunes, 18 de Mayo de 2020 10:00

Conversatorio de UEjecutivos abordó la gobernanza y descendencia de las empresas familiares en tiempos de crisis

Durante el encuentro, los panelistas pusieron especial énfasis en los atributos que distinguen a las empresas familiares, respecto de otras organizaciones, y de cómo podrían transformar la actual crisis en una oportunidad.

“La estructura y propiedad (de las empresas familiares) tienen un poder que se oculta y no se aprecia. Tienen derecho a cambiar el funcionamiento y el manejo de la toma de decisiones; así como también establecer cómo se mide el éxito y el liderazgo que se trasmite a la generación siguiente”, indicó el profesor Claudio Müller, al inicio del conversatorio denominado La riqueza socioemocional en la empresa familiar, organizado por UEjecutivos.

En este encuentro, realizado el pasado 19 de mayo, participaron Gaia Marchisio, directora Cox Family Enterprise Center e Ivan Lansberg, Director for Family Enterprise Executive Education Programs de Kellogg School of Management. La actividad fue moderada por Magdalena Díaz, gerenta general de la Asociación de Empresas Familiares de Chile.

Los panelistas pusieron especial énfasis en los atributos que distinguen a las empresas familiares, respecto de otras organizaciones. En este aspecto, el profesor Müller dijo que “la riqueza socioemocional es un activo que distingue a las empresas familiares y que les permite tomar decisiones a más largo plazo”.

Gaia Marchisio señaló que las empresas familiares no son solo una unidad financiera, también son empresas emocionales. Y ante el actual contexto de crisis sanitaria, aquellas familias que entienden el beneficio de colaborar valorizan otros aspectos medibles a largo plazo, en el que gana la empresa, sus colaboradores y la comunidad en general.

“Hay formas distintas para demostrar apoyo en la comunidad, a los empleados y sus familiares. No solo es un tema financiero. Cuanto más reales somos y más lo podemos demostrar creamos una ventaja competitiva en el largo plazo”, agregó.

Crisis

Ivan Lansberg señaló que los periodos de crisis “reflotan una serie de dilemas en las empresas familiares”. Destaca que, en estos casos, lo importante es su gobernanza. En ese sentido, dijo que hay muchos líderes que descuidan a los dueños, exponiéndose a un riesgo de governance no operativo. También, mencionó que, bajo este contexto, otro riesgo que acecha tiene que ver cuando los líderes no consideran a la junta directiva y órganos consultivos, lo que termina desautorizando la arquitectura del gobierno, afectando la continuidad del negocio, y, por ende, generando una mayor crisis.

Desde el punto de vista de la comunicación entre los integrantes de una empresa familiar, Lansberg mencionó que es muy importante generar el vínculo entre el consejo de familia, consejo consultivo y otros organismos y los líderes de la organización. “Los accionistas deben respetar las líneas de autoridad y apoyar a las personas que tienen la carga de liderar las decisiones inmediatas que la crisis obliga”. Por el contrario, también dijo que debe existir una obligación de los líderes de informar y educar a los miembros de la familia, respecto a las decisiones que se toman y que sean coherentes con los valores establecidos, añadió.

“Ese núcleo duro es el mecanismo a través del cual se buscan generar las conversaciones y mantener a todos informados. Y, al mismo tiempo, se protegen las fronteras de autoridad”, subrayó.

Sobre el escenario de incertidumbre que la sociedad está enfrentando. Marchisio remarcó que se debe analizar la capacidad para tomar decisiones, que involucren cambios drásticos en la compañía. En este caso, destacó que “hay que ser estratégicos” y ver cuáles son las consecuencias que podrían derivarse de una decisión.

Lansberg complementó esta idea señalando que “no se debe perder de vista que las crisis ofrecen oportunidades para avanzar en temas pendientes”. Al mismo tiempo, se transforma en una plataforma para segmentar proyectos y ofrece oportunidades de innovación con ideas guardadas que no han sido consideradas y de las que se puede sacar mas provecho, añadió.

Sucesión

El actual escenario también pone a prueba a quienes les toca liderar las compañías. En este aspecto, Gaia Marchisio indicó que existen desafíos distintos para aquellos que son parte de un proceso de sucesión acompañados por las anteriores dueños y aquellos que deben hacerlo por sí mismos.

Para el primer grupo, Marchisio dice que no “se debe ser reactivo. (Los sucesores) tienen que manejar la energía y no tener miedo de pedir ayuda, entendiendo que no se tiene toda la experiencia del mundo”. En el segundo caso, se debe tener “paciencia y gratitud, porque es difícil aprender y empezar desde cero. Cuanto más podemos desarrollar un tema de empatía, que es difícil para todos, más ayuda. La colaboración y el compartir son la naturaleza de una empresa familiar, para beneficio del grupo”, dijo.

En estos momentos de crisis, Lansberg dice que se deben elaborar estrategias pragmáticas y no adoptar una actitud heroica, buscando personas que complementen y racionen su pensamiento. En ese sentido, “el equipo ejecutivo, consejo de administración y otros organismos pueden cumplir un papel fundamental en cuestionar de una manera constructiva al tomar decisiones”, argumentó.