Lunes, 09 de Septiembre de 2019 11:30

CTI realizó conferencia sobre metodologías actuariales que estiman las pérdidas crediticias esperadas de las organizaciones

En base a un nuevo criterio contable de medición del deterioro de activos financieros que incorpora la IFRS 9, que comenzó a aplicarse desde enero de 2018 para el registro y valorización de instrumentos financieros, es que se requiere de la incorporación de nuevas metodologías para su medición.

El pasado 04 de septiembre el Centro de Contabilidad y Transparencia Informativa (CTI) del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información, en el marco de su Ciclo de Conferencias, realizó el encuentro denominado Deterioro de activos financieros según IFRS 9, que fue dictado por el director y secretario general del Instituto de Actuarios Matemáticos de Chile (IAMCH), Nelson López.

Al inicio del encuentro, el director del CTI, Luis Jara Sarrúa, dijo que “desde la perspectiva de los modelos actuariales matemáticos, nos interesa conocer cómo enfrentar el deterioro de las cuentas por cobrar con esta metodología”. Añadió que en nuestro país la aplicación de este enfoque, cuya técnica mezcla varias disciplinas, entre ellas la Estadística, Matemática y Finanzas, se utiliza principalmente en la industria de seguros y la proyección económica actuarial de las pensiones.

Enfoque actuarial

Durante su intervención, López habló sobre los principales conceptos, definiciones y alcance de la normativa IFRS 9 Instrumentos financieros, así como sus reglas; el enfoque actuarial simplificado y general utilizado para la medición; y los sistemas, procesos, contabilidad y control interno.

Sobre la normativa IFRS 9, dijo que con su entrada en vigencia en reemplazo de la IAS 39, comenzaron a regir las normas para el reconocimiento de las pérdidas crediticias esperadas. Destacó que una modificación clave que incorporó la IFRS 9 es que se provisionan las pérdidas crediticias incurridas y las esperadas, lo que no ocurría con la normativa anterior.

Manifestó que, en este caso, para su medición se debe utilizar componentes prospectivos de las pérdidas crediticias. “Se requiere del uso de información predictiva de las condiciones futuras”, dijo. Añadió que la ciencia de datos hoy en día sirve para aplicar modelos que relacionen pérdidas de crédito y factores macroeconómicos, tales como desempleo, inflación, variación de PIB desfasado, Imacec, entre otros.

El director de IAMCH también indicó que existen definiciones que son fundamentales en esta metodología, entre ellas la determinación si existe un componente financiero significativo; la elección del enfoque de medición adecuado (general o simplificado); y la evaluación de la existencia de un incremento significativo del riesgo de crédito de la organización. 

Al mismo tiempo, señaló que es determinante “la calidad de los sistemas y datos disponibles; así como también su cuadratura y conciliación”, ya que esto define el volumen de tareas a realizar. En ese sentido, agregó que si hay deficiencia en la información pudiesen darse “problemas en los análisis contables, auxiliares de cuentas corrientes, cobranzas y tesorería redundarán en problemas serios de consistencia, costos, tiempo y validez de los estudios”.