Martes, 15 de Enero de 2019 15:00

Académico del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS), Harold López:

“Cualquier carrera que hubiera estudiado me hubiese traído a la academia”

A tres años de concluir su doctorado en Contabilidad e iniciar su carrera académica, el profesor aborda el rol clave que ejercen los profesionales de esta disciplina en las organizaciones y la importancia de la investigación. En el marco del aniversario Nº 60 de Contador Auditor, a las nuevas generaciones les aconseja: “Hay que trabajar duro y estar dispuesto a sacrificarse. Esa es la clave para tener éxito”.

Marzo de 2015. El profesor del DCS, Harold López –Ph.D. Accounting y contador auditor e ingeniero en información y control de gestión de la Universidad de Chile, cuyos temas de investigación abarcan la Contabilidad Financiera, Teoría de Contratos, Mercados de Deuda, Finanzas Ambientales, Earnings Management y Auditoría e incentivos para presentar información financiera de distinta forma–, comenzaba a hacer clases en la Facultad de Economía y Negocios (FEN), luego de pasar un quinquenio en Indiana, Estados Unidos, en la Universidad de Purdue, realizando un doctorado en Contabilidad.

Desde aquel entonces, se ha dedicado de lleno a la labor docente y de investigación. Ha dictado cátedras de Teoría de juegos (Economía de la información), Análisis y Planificación Financiera e Introducción a las Finanzas en pregrado; mientras que en posgrado forma parte del cuerpo docente de los magísteres en Control de Gestión y Contabilidad, en temas relacionados a la Contabilidad y las Finanzas. Además, es miembro del comité académico del magíster en Contabilidad y director académico del diplomado Gestión de Costos y Evaluación de Proyectos, que dicta la unidad de Educación Ejecutiva del DCS.

“Seguir aprendiendo es lo más atractivo de la academia”
A 17 de su ingreso como alumno en la FEN, recuerda que tras egresar de cuarto medio del Liceo José Victorino Lastarria su gusto por las Ciencias Sociales lo hizo inclinarse por estudiar Economía y Ciencias Políticas. También, tenía interés en las Ciencias. “Me gustaba la Arqueología”, dice. Hoy, con la experiencia ya ganada indica que “cualquier carrera que hubiera estudiado me hubiese traído a la academia”.

Y es tanto el gusto que tiene por esta área, que cada cierto tiempo profundiza sus conocimientos en disciplinas como Astronomía, Biología, Geología. Actualmente, se encuentra leyendo libros de Historia, específicamente sobre la  Primera Guerra Mundial y “Hacia el infinito. Mi vida con Stephen Hawking”, una biografía de Jane Wilde, primera esposa del físico inglés.

Entró a la Universidad de Chile a Ingeniería en Información y Control de Gestión y Contador Auditor pensando en cambiarse a Ingeniería Comercial; sin embargo, le gustó mucho la primera por la variedad de posibilidades de desarrollo profesional y su exigencia. Se dio cuenta de que el área que más le gustaba era Control de Gestión, por lo que siempre pensó que luego de egresar se dedicaría a trabajar en empresas.

De su paso por pregrado, destaca lo poco estudioso que fue en los primeros años de la carrera. Pero esta situación cambió a medida que fue adquiriendo experiencia como ayudante de los cursos de Finanzas y Contabilidad Internacional. “Cuando realizas ayudantías es cuando realmente aprendes”, acota. Posteriormente, trabajó como ayudante de investigación de los profesores Francisco Arroyo y Claudio Bonilla.

Con el objetivo de seguir especializándose, ingresó al magíster en Finanzas de la FEN. Cuando lo estaba cursando, dice que fue la primera vez que sintió las ganas de dedicarse a la academia. “Nunca pensé en hacer un doctorado. Ingresé a él como un medio para conseguir un fin y poder dedicarme a la academia”.

Dice que en el futuro, su objetivo es seguir descubriendo cosas, a través de la investigación. “Mis expectativas es que al menos pueda ganarme el Nobel”, lo señala con una risa en su rostro. Y agrega que “seguir aprendiendo es lo más atractivo de la academia. El día que deje de hacerlo, esto no va a tener sentido”.

Contador Auditor
Junto a este interés, también destaca su gusto por hacer clases. Pese a que le gusta hacerlas más en posgrado, ya que “los alumnos están más motivados, por lo que son más desafiantes”; destaca que en pregrado el rol docente es clave. En este nivel, dice que se realiza el proceso formativo y agrega que “es más gratificante el trabajo, porque se ponen todas las energías en que los alumnos aprendan. Cada vez que entro a clases quiero abrir sus perspectivas”.

En este ámbito, dice que la Escuela de Sistemas de Información y Auditoría de la FEN está preparando a “los alumnos para que en el futuro no queden obsoletos y sepan aplicar criterios en casos reales. El conocimiento nunca va a ser suficiente. Hay que estar actualizándose todo el tiempo. Los incentivo a ser flexibles”, argumenta.

Respecto del rol del Contador Auditor, dice que este ha cambiado. Antes de la implementación de las IFRS la labor que desempeñaban estos profesionales era más estructurada, abocándose solo al registro de información; mientras que hoy en día “con la inclusión de las herramientas tecnológicas se necesita cada vez menos el registro de información y se pide un mayor análisis”, dice.

Por esta razón, señala que “las personas clave dentro de una organización son el gerente general y el Contador Auditor, porque se encargan de la gestión de las Finanzas y la Contabilidad”.

Si tuviera que entregarle un mensaje a las nuevas generaciones, les diría: “Siempre he trabajado harto. Eso ha sido la clave. También, hay que estar dispuesto a sacrificar cosas,” señala. Destaca que ha tenido suerte por las oportunidades que se les han presentado en la vida, pero éstas no se presentan solas. Por eso, en este punto dice que le gusta mencionar una frase del pintor español Pablo Picasso: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.