Lunes, 17 de Diciembre de 2018 12:45

Profesor Luis Jara Sarrúa, director del diplomado en Contabilidad Internacional – IFRS:

“El rol que le compete al contador auditor es de garante de la fe pública”

En el marco del aniversario de los 60 años de la carrera de Contador Auditor, el profesor repasa sus orígenes en la profesión y los desafíos futuros. También, habla sobre el importante rol que ejercen los contadores auditores hoy en día en el entorno empresarial y su relación con la ética. Es enfático en señalar que “la universidad debe aportar una visión crítica bajo un actuar ético”.

Desde su ingreso como profesor al Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) en 2007, el académico Luis Jara Sarrúa ha realizado una promisoria carrera: Ha hecho clases de Contabilidad Financiera en la carrera de Contador Auditor en la FEN, siendo distinguido con el premio a la Innovación en Docencia en 2011 y Mejor Docente de Pregrado en el año 2012; ha practicado la docencia en distintas versiones de los programas de MBA que imparte la Escuela de Postgrado, en el magíster de Contabilidad y en el postítulo de Economía y Finanzas para Abogados, así como en el Diplomado en Contabilidad Internacional - IFRS.

Actualmente, integra varias asociaciones y organizaciones. Es presidente del directorio de la Conferencia Académica Permanente de la Investigación Contable (Capic) y de la Comisión de Educación del Colegio de Contadores de Chile A.G. También es miembro de la Comisión Técnica de Investigación Contable de la Asociación Interamericana de Contabilidad; jurado de los premios de Responsabilidad Social de la Fundación Corresponsables, así como director del Centro de Contabilidad y Transparencia Informativa de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, entre otros.

Todo partió en el Instituto Superior de Comercio Nº 1 Diego Portales, más conocido como INSUCO, institución en la que estudió Contabilidad. Su transición fue lógica a la Universidad Diego Portales (UDP). Allí continuó sus estudios en la carrera de Contador Público-Auditor. “En un inicio la profesión la veía bastante instrumental y de gran versatilidad en el mundo empresarial”, dice.

Mientras aún estudiaba, dio los primeros pasos en el ámbito de la docencia, realizando ayudantías en cursos del área tributaria que impartía el profesor Juan Salazar Espinoza en la UDP, quien, además, dictaba clases en la FEN de la U. de Chile. El vínculo con esta institución lo llevaría a especializarse en las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés) e iniciar su carrera como docente.

-“Un día lo visité en la FEN, así que aproveché de ver los afiches que estaban puestos en el primer piso de la torre. Uno de ellos me llamó la atención: Máster en Contabilidad Internacional en la Universidad de Zaragoza (España), a través de una red de universidades europea y latinoamericanas denominada Alfa Conta. No lo dudé. Postulé y me fui a estudiar ese máster”, recuerda.

Cuando en nuestro país en el año 2007 recién comenzaba a hablarse de las IFRS, comenzó a dictar clases en la FEN y realizar asesorías a empresas e instituciones de gobierno. Al mismo tiempo, siguió especializándose en las otras áreas que lo apasionan, además de las IFRS: Responsabilidad Social Corporativa y Sustentabilidad, graduándose de los másteres en Contabilidad y Finanzas de la Universidad de Zaragoza; en Gestión de la Responsabilidad Social Corporativa de la Universidad de Extremadura; varios diplomados enfocados en el ámbito contable, formación universitaria, métodos de investigación social, antropología y edición profesional, así como diversos cursos de especialización.

Desde la vereda de académico, opina sobre la evolución de la profesión, su rol con la ética, sus desafíos y la constante especialización a la que deben someterse los profesionales para mantenerse actualizados.

-Desde que usted se tituló como contador auditor, ¿cómo ha evolucionado la profesión?
R- Sin duda, se ha globalizado con el tema de las IFRS. Por ello, el conocimiento ha debido evolucionar hacia modelos más complejos de representación contable. A ello se suma, el desarrollo de nuevas tecnologías de información y conocimiento, que requieren competencias diferentes del profesional contable si las comparamos con las imperantes hace 20 años. Por otro lado, la sociedad demanda nuevos requerimientos informativos que den cuenta de la relación empresa-entorno. En este sentido, se enmarca la información social y medioambiental que debe ser una preocupación del profesional contable, y que desde hace un tiempo es una de mis principales preocupaciones.

-¿Cuál cree usted es el rol que debe cumplir en la actualidad el contador auditor?
R- El rol que le compete al contador auditor es de garante de la fe pública. Somos los intermediarios de la información empresarial que crea la realidad económica de nuestro país, pero también debemos informar las externalidades, tanto negativas como positivas, que la actividad empresarial produce en el entorno social y ambiental.

-¿Cómo debe ser la relación entre el ejercicio profesional, la ética y los casos de fraude?
R- La ética en los negocios no dista tanto de la moral que construimos a medida que vamos creciendo y experimentando situaciones. Por ello, un primer freno a los casos de corrupción son buenos pilares morales asentados en el seno familiar.
La universidad debe aportar una visión crítica bajo un actuar ético. No obstante, la profesión requiere un mayor control y sanción para aquellos profesionales que se alejan de las buenas prácticas. En un contexto donde predomina el individualismo y el consumo, es fácil perder el rumbo para aquellos con débiles pilares morales.

-¿Cuáles son los principales desafíos de la profesión?
R- Desde mi punto de vista, los principales retos de la profesión contable tienen que ver con la incorporación de tecnología en los procesos de generación de información empresarial, así como su ampliación a otras áreas, tales como la información social y ambiental.

El profesor Jara Sarrúa, desde el año 2007, también es director del diplomado en Contabilidad Internacional – IFRS que dicta la unidad de Educación Ejecutiva del departamento al que está adscrito. De este programa, se han titulado más de tres mil ejecutivos de las empresas más importantes del país.

-¿Por qué es necesaria la educación continua?
R- La profesión contable se enmarca en las Ciencias Sociales. Por ello, la evolución de los agentes sociales, entre ellos las empresas, demandan nuevas competencias en la representación fiel del fenómeno empresarial, sea en la información financiera como en la no financiera, la que cada día cobra mayor importancia. En este sentido, aparecen nuevos estándares, criterios, modelos y técnicas que requieren del profesional contable una constante actualización.  
El programa que impartimos se encuentra muy bien posicionado en el mercado desde hace más de 10 años. El sello de excelencia que acompaña a la FEN es una característica diferenciadora. Respecto del contenido, las IFRS son normas contables en constante evolución, por lo que es necesario realizar un barrido de la mayoría de las IFRS que afectan a nuestras empresas, por medio de un enfoque teórico-práctico. Destaco la dinámica reflexiva que se da en la sala de clases, a través de las intervenciones de los estudiantes, que en su mayoría, ejercen funciones como altos ejecutivos en el área contable financiera de las empresas donde trabajan.  

-En el marco del aniversario Nº 60 de la carrera, ¿cuál es el mensaje para los egresados de la carrera?

R- Primero felicitar a los miles de egresados de la carrera de Contador Auditor. Día a día realizan una imprescindible labor en el desarrollo de nuestras empresas, y por ende de la sociedad y de nuestro país. En la última década he aportado mi grano de arena desde la Universidad de Chile. Por ello, me siento muy orgulloso y a la vez con una gran responsabilidad hacia las generaciones futuras que egresen de la FEN.